Sin humo. Qué lee, qué no lee, de dónde sale cada afirmación y qué pasa con tus documentos. Si después de esta página sigues sin fiarte, la culpa es nuestra.

El recorrido completo, paso por paso
Descarga el expediente entero
Pliego administrativo, pliego técnico, anexos, cuadro de características y cuantos PDF cuelguen del expediente en la plataforma pública. No una parte: todo.
Lo lee y lo trocea por cláusulas
Cada documento se parte en fragmentos con su número de página y su cláusula. Ese identificador viaja con el texto hasta el final, que es lo que permite citar.
Lo compara con los datos de tu empresa
Servicios, referencias, certificaciones y personal técnico, contra los requisitos de solvencia del pliego. De ahí sale la puntuación de encaje y la lista de lo que cumples y lo que no.
Escribe el análisis citando
Cada afirmación lleva documento y página. Si no puede citar, no lo afirma: lo marca como «no encontrado en el expediente».
Lo que no hace, y conviene que lo sepas
No decide por ti
Da una puntuación y las razones. La decisión de presentarse es tuya, y el análisis está escrito para que puedas discutirlo, no para que lo acates.
No inventa cuando no encuentra
Si un pliego no dice cuál es la garantía, el informe dice que no lo dice. Un hueco reconocido vale más que un dato inventado que te cuesta la oferta.
No lee lo que no está publicado
Si la administración cuelga un PDF escaneado y torcido, se hace OCR y se avisa de que la lectura puede tener errores. No se disimula.
No entrena con tus documentos
Los datos de tu empresa, tus referencias y tus memorias son tuyos. No se usan para entrenar ningún modelo ni se comparten con otros clientes.
Dónde viven tus datos
Alojamiento en la Unión Europea, en Frankfurt. Los pagos pasan por Stripe y la analítica es Plausible, sin cookies de seguimiento. Los modelos de IA son los de OpenAI, alojados en Azure para cumplir el RGPD, y no se entrenan con tus datos ni con tus documentos.

